miércoles, 28 de abril de 2021

¡Cumplimos 10 años!

Diez años han pasado ya desde que un buen día me senté frente al ordenador para comenzar este blog y, con ello, mi andadura en el mundo de la divulgación. Inicié este viaje sin muchas pretensiones y sin sospechar que me iba a llevar a lugares que jamás hubiera imaginado. Y lo sigue haciendo. ¡En este artículo lo celebramos!


El principio del camino

Muchas personas me han preguntado qué fue lo que me llevó a escribir este blog. Lo he contado brevemente en varias ocasiones, pero creo que esta vez merece la pena extenderse un poco más. La verdad es que no fue una sola cosa lo que me impulsó a hacerlo, sino varias. 

En primer lugar, en el año 2010 mi vida cambio drásticamente en algunos aspectos: acababa de finalizar mi doctorado y estaba en la Universidad de Salamanca haciendo investigación e impartiendo clase, pero por diversas circunstancias decidí dejar la universidad y mudarme a Gijón. En ese periodo de "pausa" en mi carrera laboral me propuse comenzar a escribir un blog como forma de refrescar mis conocimientos y de adquirir otros nuevos. Recuerdo que cuando empecé tenía la sensación de que podría publicar infinidad de artículos con todo lo que (creía que) sabía. Pero me llevé una sorpresa porque enseguida me di cuenta de que no era así. En cuanto profundizaba un poco en algún tema me encontraba con la sensación de no saber nada en absoluto acerca de nada en concreto. Así que me tocaba buscar, rebuscar, leer... y aprender. Es decir, en este aspecto el blog ha cumplido (y sigue cumpliendo) uno de los objetivos que me propuse: el de aprender.


Junto a JM Mulet, Aitor Sánchez, Juan Revenga, Alma Palau, Julio Basulto y Ana Rodríguez Rejón, tras la celebración del X Congreso ADINU Valencia en marzo de 2014. 


No solo quería aprender para mantenerme activo y no oxidarme de cara al mercado laboral (por aquel entonces mi futuro era incierto), sino también por el mero placer de hacerlo. Siempre me ha gustado conocer cosas nuevas, especialmente si tienen que ver con la ciencia de lo cotidiano... y pocas cosas hay más cotidianas que los alimentos que comemos. 

Otra cosa que siempre me ha gustado es compartir esos conocimientos. Estoy convencido de que si a mí me gusta tanto aprenderlos, a otras personas también les llamarán la atención. Este fue precisamente otro de los motivos que me llevaron a comenzar el blog: enseñar. Y de paso, devolver a la sociedad parte de lo que me había dado a través de la educación pública.

Pero lo que finalmente me decidió a comenzar el blog fue una conversación con mis amigos en la que surgieron varios mitos alimentarios. No era la primera vez que me tocaba explicar y desmontar este tipo de mitos, ni mucho menos. De hecho, estaba ya un poco cansado de tener que hacerlo una y otra vez, así que decidí recopilarlo todo en un blog para que todo el mundo pudiera conocer esas explicaciones. 

Una de las cosas que más me llamaban la atención es que esos mitos fueran aceptados a pies juntillas por tantas personas, y sobre todo por muchas que tenían un nivel alto de estudios. Por eso otro de mis objetivos con el blog era (y es) el de fomentar el pensamiento crítico. 

En definitiva, la idea inicial era la de combatir mitos, bulos y engaños que podían poner en riesgo la salud y el bolsillo de muchas personas. Uno de ellos, muy extendido en la década de 1980, es precisamente el que da nombre al blog, que aseguraba que las gominolas estaban hechas con petróleo, pero nada más lejos de la realidad. Lo cierto es que se elaboran con gelatina.


Junto a José Manuel López Nicolás, Julio Basulto y Aitor Sánchez, tras la celebración de unas Jornadas sobre alimentación organizadas por la Asociación de Divulgación Científica de Asturias y el Ayuntamiento de Gijón en junio de 2016.


¿Por qué un blog?

Tradicionalmente los blogs habían sido utilizados sobre todo como diario personal, por ejemplo, para recopilar artículos sobre viajes, reflexiones, etc. O al menos así lo percibía yo, hasta que fui conociendo y consumiendo con asiduidad buenos ejemplos de bitácoras centradas en la divulgación de diversos temas. Por mencionar un puñado de ellos, a bote pronto recuerdo algunos como El blog del búho, La pizarra de YuriFogonazosEl TamizLa aldea irreductible... (algunos de ellos activos aún a día de hoy). También sobre alimentos había buenos ejemplos, como La margarita se agita y El blog de Bertus

Es decir, hablamos de un contexto en el que había mucha actividad bloguera porque los blogs eran (y son) una herramienta muy accesible, muy sencilla y con un enorme potencial como medio de comunicación, en este caso para hacer divulgación. Por eso fue el medio que elegí. Y no fui el único. Por aquellos años los blogs divulgativos vivieron una época dorada. En esas fechas surgieron infinidad de ellos, sobradamente conocidos, entre los cuales se encuentran algunos como: ScientiaDime qué comesMi dieta cojeaEse punto azul pálidoLo que dice la ciencia para adelgazarEl nutricionista de la generalMati y sus matiaventurasJM Mulet, etc.

Junto a Mario Sánchez, Guillermo Peris, Pablo Ojeda, Óscar Huertas, José María Puya (al fondo), Susana Escudero y Beatriz Robles tras la celebración de una jornada sobre ciencia y tecnología de los alimentos en la Universidad de Granada en marzo de 2019.


La evolución del blog

En un principio la tarea de escribir el blog me la planteé como algo muy sencillo. Escribía artículos breves, con una frecuencia semanal, publicando los viernes por la tarde para que las personas a las que les interesara (si es que había alguna), lo leyeran con calma en su tiempo de ocio. Pero cuanto más escribía, más gusto le iba cogiendo. Iba tirando de hilos que me llevaban a otros hilos... y así los artículos pasaron de ser breves a convertirse casi en monográficos de unas 5.000 palabras. Obviamente eso me llevaba mucho más tiempo, así que no me era posible publicar una vez a la semana, de modo que trataba de hacerlo una vez cada quince días. Luego la frecuencia de publicaciones fue decayendo, debido sobre todo a dos motivos. Uno de ellos es que en estos diez años he tenido dos hijas, así que mi tiempo disponible para escribir se vio reducido (sobre todo durante sus primeros años de vida). El segundo motivo es el protagonismo que han ganado las redes sociales en detrimento de los blogs. En 2010 el mundo digital era muy diferente. Por ejemplo, las funcionalidades de los teléfonos móviles eran mucho más limitadas y la oferta de redes sociales mucho más escasa. Sin embargo, con el desarrollo de la tecnología, hoy en día disponemos de teléfonos muy potentes desde los cuales podemos acceder a infinidad de redes sociales (Twitter, Instagram, Facebook, TikTok, Twitch, YouTube...). Eso ha cambiado drásticamente el modo en que nos comunicamos y en el que nos informamos: por lo general preferimos píldoras de información de consumo rápido. Leemos titulares, en lugar de artículos, y si leemos artículos, los preferimos breves en lugar de extensos. Además, si queremos dar nuestra opinión preferimos hacerlo en una red social en lugar de dejar un comentario en un blog. En cualquier caso, los blogs no han muerto (tampoco este, que intentaré retomar en breve). Todavía hay muchas personas que los leen, algo que no está reñido con el uso de redes sociales ni con el consumo rápido de información en determinadas ocasiones.


Junto a Miriam Moreno, Belén Kaiser y Jesús Soria, tras la celebración del VI Encuentro de la Alianza Contra el Hambre y la Malnutrición en noviembre de 2019. 

Diez años dan para mucho

La divulgación científica no se inventó ayer. Basta fijarnos por ejemplo en la labor de Carl Sagan o de Félix Rodríguez de la Fuente. Sin embargo en los últimos años la oferta se ha multiplicado infinitamente, gracias al trabajo de muchas personas que se dedican a ello y gracias también a las herramientas de las que disponemos para emitir y recibir esa información, y más concretamente, gracias a las redes sociales. Podríamos decir sin lugar a dudas que la divulgación científica vive una época dorada. Hay eventos presenciales, como Naukas, a los que asisten dos mil personas por sesión, youtubers que hablan de temas tan aparentemente arduos como matemáticas o física que tienen millones de seguidores y divulgadores que tienen espacios destacados en la televisión

Junto a Marta García (Directora Ejecutiva de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición) y Luisa Carcedo (por entonces Ministra de Sanidad) tras la participación en una jornada sobre comunicación en seguridad alimentaria celebrada en el Ministerio de Sanidad en diciembre de 2019.


En el campo de la alimentación la evolución ha sido muy notoria. Hace diez años, cuando un periodista quería escribir sobre este tema, generalmente acudía a profesionales más relacionados con la medicina que con la dietética y la nutrición. Y de la ciencia y la tecnología de los alimentos ya ni hablamos, porque era una carrera mucho menos conocida que hoy en día. Por eso me llevé una enorme sorpresa cuando en el año 2012 encontré una amplia referencia a este blog en uno de los periódicos más conocidos de España. Y no digamos ya cuando recibí un correo del equipo de Salvados, el que por aquel entonces era uno de los programas más vistos de la televisión.


Junto a Jorge Bretón, Miguel Ángel López y Gemma del Caño en un encuentro online (confinamiento pandémico mediante) sobre seguridad alimentaria organizado por el Basque Culinary Center en marzo de 2020.


Por aquel entonces la forma de hacer divulgación era muy diferente a la de hoy en día. Por ejemplo, yo escribía bajo pseudónimo porque pensaba que era la mejor forma de poder escribir con total libertad. Además, la comunicación en las redes sociales era mucho más distante. Pero sin duda lo que más ha cambiado es el papel de la divulgación en la sociedad. Se ha popularizado hasta el punto de que muchos divulgadores se han convertido en referentes sociales y la divulgación se ha convertido en una actividad profesional en sí misma. Ahora muchos periodistas acuden directamente a profesionales de la divulgación para hacerles consultas sobre los campos que dominan, también en el campo de la dietética y la nutrición y de la ciencia y la tecnología de los alimentos, que en parte han sido dadas a conocer al gran público gracias a esa actividad divulgadora.


Junto a Mikel Iturriaga en la sede de El Comidista, en abril de 2021.


Me gustaría hacer un repaso detallado de algunas de las innumerables cosas maravillosas que me ha aportado este blog a lo largo de estos diez años, pero no quiero extenderme demasiado, así que me limitaré a mencionar algunas de las que me parecen más destacables. Por ejemplo, me ha permitido concienciar a parte de la sociedad para tratar de mejorar algunos aspectos relacionados con la alimentación, tanto desde el punto de vista personal (mejorar la dieta, elegir mejor los alimentos, evitar engaños, etc.), como en lo que respecta a la industria alimentaria, la legislación y la política (por ejemplo, corregir malas prácticas publicitarias). El blog también ha servido para dar a conocer la ciencia y la tecnología de los alimentos, hasta el punto de llegar a motivar a algunas personas a estudiar esta preciosa carrera. También me ha llevado a convertir mi labor divulgativa en un medio de vida, de modo que tengo el privilegio de colaborar con diferentes medios de comunicación y he tenido el enorme placer de publicar un libro con el que estoy muy contento. No puedo olvidar además que el blog me ha permitido conocer a grandes personas, entre ellas, grandes profesionales de la alimentación, de la divulgación y del periodismo, muchos de las cuales han contribuido a que hoy pueda estar escribiendo esto.

Muchas gracias por estar ahí.

Presentación del libro 'Que no te líen con la comida' en el Espacio Telefónica de Madrid en marzo de 2021.

sábado, 20 de marzo de 2021

Que no te líen con la comida. La presentación

El pasado 17 de marzo fue para mí un día muy especial. Uno de esos que no se olvidan en la vida. Tuve el placer de acudir a Madrid para presentar mi recién publicado libro 'Que no te líen con la comida'. En este artículo cuento algunos detalles del acontecimiento e incluyo el vídeo del evento que, aunque está mal que yo lo diga, creo que merece la pena ver.


Como comenté en el artículo anterior, llevaba muchos años con ganas de escribir un libro, pero no veía el momento de hacerlo porque no se daban todas las circunstancias que consideraba necesarias para hacerlo, como disponer de tiempo, tener las ideas claras y poder contar con una editorial con la que me sintiera a gusto. Por fin lo he conseguido y no puedo estar más contento. Contento y agradecido, tanto a la editorial, como a todas y cada una de las personas que me han mostrado su aprecio, algunas de tal forma que me han conmovido especialmente. Muchas gracias. 

Las cosas importantes hay que presentarlas y celebrarlas. Y eso es lo que tuve ocasión de hacer el pasado 17 de marzo, cuando acudí a Madrid para presentar el libro. El evento se celebró en el Espacio Telefónica, situado en pleno centro de la capital. Fue un verdadero placer porque todo acompañó para que saliera perfecto: un lugar precioso y acogedor, una organización exquisita y una compañía excepcional. Muchas gracias.


Tuve el gusto y el honor de estar arropado por Laura Caorsi, una gran periodista a la que aprecio y admiro profundamente, no solo por su profesionalidad, sino también por su humanidad, cualidades que se pueden advertir fácilmente en cualquiera de sus trabajos. Desde aquí le agradezco una vez más que accediera a mi propuesta de acompañarme en este evento, algo que hizo de forma incondicional y desinteresada. Muchas gracias Laura por tu esfuerzo y por hacer que todo saliera tan bien. 

No me puedo olvidar de Aitor Sánchez, dietista-nutricionista y compañero de fatigas en esto de la divulgación alimentaria. Como Laura, también es un gran profesional y una bellísima persona. Muchas gracias por tu apoyo y tu compañía en este día tan especial para mí.

Sin más, aquí os dejo el vídeo. Espero que os guste.

viernes, 26 de febrero de 2021

Que no te líen con la comida. Ya está aquí mi primer libro

Hace años que tenía muchas ganas de escribir un libro. Ahora por fin está aquí. En este artículo os cuento brevemente lo que podéis encontrar en él, aunque creo que el título es bastante gráfico: "Que no te líen con la comida".




Antes de nada, os pido disculpas por la inactividad del blog. Últimamente no me da la vida para todo, pero que conste que no está muerto; solo en pausa. Bueno, a lo que vamos. Muchas de las personas que siguen o han seguido este blog a lo largo de estos años me han preguntado en numerosas ocasiones cuándo iba a escribir un libro. Algunas me decían: "eliges unos posts, los juntas y ya lo tienes". En un principio era un poco la idea que tenía antes de ponerme a escribir, pero la verdad es que no acababa de convencerme del todo porque quería hacer algo más práctico y, sobre todo, que tuviera más coherencia que un libro formado por artículos sueltos. Bastó una charla con mi editora, Martina Torrades, para acabar de decidirme, gracias a su magnífico criterio. Por cierto, ya que la menciono, aprovecho para agradecer una vez más la confianza y la libertad que me han dado tanto ella, como Ediciones Destino, para escribir este libro, sin olvidar la magnífica labor de todas y cada una de las personas que lo han hecho posible.

En definitiva, creo que el resultado ha quedado muy bien (aunque quizá está mal que yo lo diga). Me parece que ha salido un libro con una estructura coherente y un contenido práctico y fácil de leer, a la vez que riguroso. Y si hablamos del aspecto y el formato, no puedo estar más contento. La portada, obra de Sophie Güet me encantó desde el primer momento que la vi. Me parece una auténtica maravilla, tanto visual, como conceptualmente (y con un guiño colorista a la coliflor que corona este blog, no se puede pedir más...).

El contenido

Una vez que tenía claro el tipo de libro que quería hacer, me resultó muy fácil decidir lo que quería escribir en él, pero tremendamente complicado darle una estructura coherente, que incluyera todo lo que deseaba contar, sin resultar aburrido, enrevesado ni complejo. También fue bastante costoso avanzar en la tarea, porque hay un salto importante de escribir artículos de 5.000 palabras a juntar las aproximadamente 90.000 que tiene este libro a lo largo de sus 372 páginas (y eso que la tesis doctoral me costó lo suyo...). Pero vamos al grano. 




Cuando se trata de alimentos y alimentación estamos completamente desorientados. Carecemos de conocimientos para interpretar las etiquetas y poder distinguir por ejemplo entre un queso rallado y un sucedáneo de queso o para saber si un muesli es saludable o no. Tampoco tenemos herramientas para saber si una noticia es veraz o no, como cuando se dice que una copita de vino es buena, o para reconocer los reclamos publicitarios vacíos, como "100% natural" o que retuercen la legislación para darnos a entender lo que no es, como cuando se insinúa que un yogur "ayuda a tus defensas" o que lo "ecológico" es más saludable o más respetuoso con el medio ambiente. Por si fuera poco, hay muchas cosas de las que recelamos porque pensamos que son peligrosas, como cuando pensamos que nos están envenenando con los aditivos, con la carne "y sus antibióticos" o con las verduras "y sus pesticidas". Y tampoco tenemos muy claro lo que es una dieta saludable. Pensamos que consiste en pasarlo mal comiendo cosas insípidas y aburridas o en hacer malabarismos con dietas rocambolescas... 

En definitiva, abundan el desconocimiento, la desinformación y la desconfianza y todo eso nos lo pone difícil a la hora de alimentarnos y de hacer la compra. Por ello en este libro trato de aclarar todos estos aspectos para que no nos líen con la comida. La información no es, ni mucho menos, el único factor que determina nuestra forma de alimentarnos o de elegir alimentos, pero no cabe duda de que es fundamental para que podamos hacerlo adecuadamente. 

La estructura

Para que te hagas una idea, el libro consta de un prólogo, en el que cuento brevemente lo que me ha traído hasta aquí, una introducción, en la que hablo de la situación actual en el mundo de la alimentación, siete capítulos, que enumero a continuación, y un epílogo a modo de reflexión final. Dicho así quizá parece todo un poco distante, tipo libro de texto, pero he tratado de hacer justo lo contrario: un libro cercano al día a día, para ofrecer información acerca de todas las dudas e interrogantes que nos asaltan en torno a los alimentos y todo ello salpicado de pequeñas píldoras con curiosidades alimentarias. 

Los capítulos son los siguientes (creo que el título habla por sí solo):
  1. Que no te líen con la nutrición
  2. Que no te líen con las etiquetas
  3. Que no te líen con los ingredientes
  4. Que no te líen con los alimentos vegetales
  5. Que no te líen con los lácteos y los huevos
  6. Que no te líen con la carne y el pescado
  7. Que no te líen con los reclamos

¿Dónde podemos adquirirlo?

Si te interesa este libro, puedes adquirirlo en librerías convencionales y también online a través de las plataformas habituales, tanto en formato físico como digital. Dejo a continuación algunos enlaces:


Si te decides a leerlo, creo que no te defraudará. Espero que te guste y que te resulte interesante y útil. Y si quieres hacer algún comentario o crítica, será bienvenida. Puedes hacerlo al pie de este artículo o por privado, a través de mi correo gominolasdepetroleo@gmail.com

Muchas gracias. 



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