viernes, 6 de septiembre de 2013

Lo que esconde la sandía sin semillas

Si te gusta la sandía, quizá hayas observado este verano que la variedad sin semillas está cada vez más presente en el mercado. ¿Te has preguntado alguna vez cómo se ha conseguido desarrollar esta fruta? A continuación lo explicaremos brevemente, dedicando especial atención a la peculiar publicidad que realiza una marca de sandías sin semillas...




Origen y desarrollo de la sandía sin semillas

Quizá pienses que la sandía sin semillas se inventó hace cuatro días, pero en realidad fue desarrollada en Japón allá por el año 1939 y lleva comercializándose en algunos países más de cuatro décadas. Lo que ocurre es que en los últimos años se ha popularizado enormemente, debido entre otras cosas a la mejora de las variedades, a la publicidad y al aumento de la demanda (para que te hagas una idea, en el mercado estadounidense el porcentaje de sandía sin semillas frente a la variedad normal era del 57% en el año 2003 y ha ido aumentando año tras año hasta llegar a ser del 84% en 2010). Esta popularización ha despertado la curiosidad de algunos, que se preguntan cómo se produce esta fruta, y también el temor de otros, que piensan que se trata de una fruta transgénica obtenida mediante ingeniería genética (algo que, dicho sea de paso, no tiene por qué ser necesariamente perjudicial para la salud). En realidad la sandía sin semillas se obtiene mediante hibridación, cruzando dos plantas cuyo juego de cromosomas es incompatible.


Los cromosomas son estructuras organizadas de ADN y proteína que se encuentran en el interior de cada una de las células que conforman un ser vivo. El ADN se subdivide en genes, que son considerados como la unidad de almacenamiento de información genética y unidad de la herencia, pues transmiten esa información a la descendencia: indican si la sandía será roja o amarilla, si su piel será rayada o lisa, etc. Por si cabe alguna duda, todos los organismos vivos contienen genes, no sólo los transgénicos. (Fuente)



Distintos organismos pueden contener diferentes juegos de cromosomas en sus células. Por ejemplo, las células de los seres humanos contienen dos series de cromosomas (2N), por lo que se dice que son diploides, mientras que sus gametos (espermatozoides y óvulos) contienen una sola serie de cromosomas (N), es decir, son células haploides. (Fuente)


Concretamente, lo que se hace para obtener sandía sin semillas es cruzar el polen masculino de una sandia diploide (2N) con la flor femenina de una sandía tetraploide (4N), obteniéndose así un híbrido estéril: una sandía triploide (3N) que es incapaz de producir semillas maduras, como ocurre por ejemplo en el caso del pepino. Para entendernos (y salvando las distancias) es algo parecido a lo que sucede cuando una yegua es cruzada con un burro para obtener una mula. Seguro que lo comprendes mejor si observas la siguiente imagen.


Para obtener una sandía sin semillas (triploide, 3N) se cruza polen masculino de una sandía diploide (2N), cuyo gameto es haploide (N), con una flor femenina de una sandía tetraploide (4N), cuyo gameto es diploide (2N). (Fuente)

La semilla triploide (3N) obtenida a partir del cruzamiento que acabamos de ver, dará origen a una planta que formará flores masculinas y femeninas triploides, que no producirán granos de polen ni ovocélulas viables por contener tres juegos de cromosomas, así que no se producirá fertilización y por lo tanto la planta no dará frutos. ¿Qué es lo que se hace entonces? La solución pasa por poner cerca una planta diploide (2N) para que sus flores masculinas proporcionen polen haploide (N) que polinizará (aunque no fertilizará) la planta triploide (3N). La polinización (que normalmente es realizada por abejas que se introducen en el cultivo), induce el desarrollo del fruto sin que exista fertilización, de modo que el fruto que se producirá será una sandía sin semillas.


En esta imagen puedes ver las flores masculina y femenina de la planta de la sandía. (Fuente)
.

Ahora bien, la sandía es una planta diploide (2N) con 22 cromosomas, así que ¿de dónde sale la sandía tretraploide (4N) con 44 cromosomas que se utiliza en el cruzamiento? Las líneas tetraploides son desarrolladas normalmente mediante el tratamiento de plantas diploides con una sustancia llamada colchicina que provoca la duplicación de los cromosomas (se trata de un alcaloide que se extrae de una planta llamada cólquico). Las plantas tetraploides de sandía producen solamente un 5-10% de semillas con respecto a la planta diploide, lo que explica en gran medida que el precio que alcanzan las sandias sin semillas en el mercado sea más elevado que el de la variedad tradicional.


En realidad la sandía "sin semillas" sí contiene semillas, aunque éstas son inmaduras. De ahí que este tipo de frutas reciban el nombre de estenospermocárpicas (del griego stenos: delgado; spermio: semilla; karpós: fruto). Ocasionalmente puede encontrarse alguna semilla verdadera, por lo que en algunos países existen estándares de calidad que limitan su número.





En este vídeo puedes conocer el manejo en el cultivo de la sandía sin semillas (a partir del minuto 4:12). Normalmente, en el semillero la planta se injerta en un pie de calabaza (es decir, la parte subterránea corresponde a una planta de calabaza) debido a que así es más resistente, sobre todo a microorganismos, y especialmente a hongos del género Fusarium.


¿Sandías normales o sin semillas?
En estos tiempos que corren, en los que la palabra "natural" está ya casi gastada por el uso abusivo (e incorrecto) que de ella hacen, tanto algunos consumidores, como ciertas empresas alimentarias, son muchos los que recelan de las sandías sin semillas por pensar que son más "artificiales" que las normales. ¿Realmente es así? Como acabamos de ver, la variedad sin semillas se ha logrado desarrollar gracias a la intervención humana, concretamente mediante cruzamiento. Ahora bien, la variedad normal también se ha logrado desarrollar de este modo. Y es que eso es lo que ocurre con casi todos los vegetales y animales que cultiva y cría el ser humano: a lo largo de miles de años (desde que comenzó la actividad agrícola y ganadera), ha ido seleccionando y cruzando las especies y variedades que más se adaptaban a sus gustos y necesidades. En definitiva, una fruta sobre la que no haya habido apenas intervención humana (lo que muchos entienden por una fruta "natural") no es más que una variedad silvestre, que dista mucho de lo que comemos en la actualidad. Para que te hagas una idea, la sandía silvestre es mucho más pequeña que las variedades que podemos encontrar actualmente en el mercado y además presenta un sabor amargo, en lugar del dulzor característico de la sandía que hoy conocemos. Otro ejemplo de fruta silvestre es el que puedes observar en la siguiente imagen:


En la imagen se muestran varias fresas silvestres que, como puedes ver, distan mucho de las fresas que podemos encontrar actualmente en el mercado, que han sido obtenidas gracias a procesos de selección e hibridación a lo largo de miles de años (Fuente).

En lo que respecta a la salud, puedes estar tranquilo: comer sandía sin semillas es tan seguro como comer la variedad con semillas, o incluso se podría decir que más, ya que en el primer caso se evitan posibles problemas de ahogamiento que podrían provocar las pepitas, especialmente en ciertos grupos de población como niños o ancianos (aunque no olvides que no están completamente exentas de semillas).

¿Y qué hay de la composición? ¿Existe alguna diferencia entre ellas? La composición de la sandía depende de una serie de factores, entre los que se encuentran por ejemplo la variedad (tanto si tienen semillas como si no), el manejo, las condiciones de cultivo (temperatura, humedad, etc.), el periodo de siembra y recolección, etc. La ausencia de semillas podría suponer diferencias en la composición de la sandía, entre otras cosas porque la planta no tiene que emplear energía en su desarrollo (por ejemplo, algunos estudios apuntan que las variedades sin semillas tienden a presentar un mayor contenido en licopeno), pero en cualquier caso, los resultados no son concluyentes.



La sandía Fashion y la publicidad

Las imágenes anteriores corresponden a un vídeo corporativo del Grupo AGF, que produce la sandía marca Fashion, una variedad sin semillas que se ha hecho enormemente popular en el mercado español. Tanto, que muchos piensan que es la única y/o la primera marca de sandía sin semillas, cuando realmente no es así.


Esta es la cabecera que la marca Sandía Fashion muestra en su perfil de Twitter, en la que se puede leer "La primera sandía sin pepitas", algo que como ya hemos mencionado, no es cierto.


Pero, a lo que vamos. Si estamos hablando de esta marca es porque su etiquetado y, especialmente su publicidad, me han llamado poderosamente la atención (por no decir otra cosa). Veamos. Cada una de estas sandías se comercializa con dos etiquetas: una en la que se especifica la marca, y otra como la que puedes ver bajo estas líneas:





¿Qué te sugiere la etiqueta anterior? Lo cierto es que es bastante escueta (tipo telegrama, que diría un maestro de la vieja escuela), aunque a primera vista nos lleva a pensar que consumir sandia Fashion mantiene el corazón sano porque contiene citrulina y licopeno. ¿Cuál es el problema? El problema es que, independientemente de que estos compuestos sean o no beneficiosos para el corazón (veremos más adelante si lo son o no), la etiqueta puede dar a entender que solamente las sandías de esta marca presentan esos supuestos beneficios para la salud. ¿A ti qué te parece? Para salir de dudas y ver con más detalle qué es lo que realmente quiere decir esta etiqueta podemos consultar la web de la marca y alguna de las notas de prensa que se muestran en ella, donde se dice textualmente: "Sandia marca Fashion por un corazón sano. La sandía sin pepitas marca fashion contiene licopeno, citrulina, potasio, magnesio, calcio, fósforo, hierro, betacaroteno y multitud de vitaminas". Teniendo esto en cuenta, parece que se está insinuando que estas propiedades son particulares de las sandias marca Fashion, cuando realmente están presentes en todas las sandías de características similares, algo que en mi opinión, incumple la legislación en materia de etiquetado y publicidad. Si continuamos leyendo, podremos ver toda una serie de despropósitos, como por ejemplo otra afirmación que, siguiendo el mismo patrón, indica que la sandía Fashion "está libre de colesterol", lo cual es aún más descabellado que lo anterior, ya que no sólo ninguna sandía contiene colesterol, sino que además este lípido está ausente en todos los alimentos de origen vegetal, al ser una sustancia propia del reino animal. Se indica además que esta sandía "no tiene grasas", algo que es cierto (la sandía contiene sólo un 0,15% de grasa), pero que es común a todas las sandías, y no sólo propio de las de esta marca.

Pero ahí no acaba la cosa, ni mucho menos. En la publicidad se menciona además que esta sandía "posee altos niveles de potasio y magnesio" y "contiene vitaminas A, B1, B2, B6 y minerales como calcio, fósforo y hierro", pero la legislación establece que estas declaraciones ("alto contenido de..." y "contiene...") sólo pueden hacerse si el contenido de estos minerales en 100 gramos de producto representa al menos un 30% y un 15% de la Cantidad Diaria Recomendada (CDR), respectivamente (en este último caso debe aparecer con las palabras "Fuente de...", según se muestra en la siguiente imagen). 


El etiquetado de esta bolsa de almendras sí cumple la legislación: aparece la leyenda "Fuente de fósforo", lo que significa que el producto debería contener al menos un 15% de la CDR. Si consultamos la parte posterior del envase, veremos que 100 g de almendras contienen un 67% de la CDR, por lo que en lugar de "Fuente de fósforo" podría incluso aparecer la leyenda "Alto contenido de fósforo".


Como puedes ver en la siguiente tabla, el contenido de vitaminas y minerales de la sandía está muy alejado de esos porcentajes que acabamos de mencionar (30% y 15% de la CDR, respectivamente). En ella se muestran: el contenido de vitaminas y minerales en 100 gramos de sandía, la Cantidad Diaria Recomendada (CDR) establecida en la legislación para los mismos, el porcentaje que su contenido representa sobre la CDR y el porcentaje que debería representar para poder ser declarados como "fuente de" (15%) o "alto contenido en" (30%). 


Los valores que se muestran en la tabla corresponden a la sandía con semillas. La proporción de algunos compuestos puede variar sensiblemente en sandías sin semillas, aunque presumiblemente no llegarían a cumplir con los requisitos que establece la legislación. (Fuente)

VitaminasContenidoCDR%contenido sobre CDRmín%CDR
A
28µg
800µg
3,5%
15%
B1
0,033mg
1,1mg
3%
15%
B2
0,021mg
1,4mg
1,5%
15%
B6
0,045mg
1,4mg
3,21%
15%
Minerales
Contenido
CDR
%contenido sobre CDR
mín%CDR
Ca
7mg
800mg
0,87%
15%
P
11mg
700mg
1,57%
15%
Fe
0,24mg
14mg
1,71%
15%
Mg
10mg
375mg
2,6%
30%
K
100mg
2000mg
5%
30%




Propiedades saludables

La legislación alimentaria recoge una lista de declaraciones de propiedades saludables autorizadas que pueden ser mostradas en la publicidad y el etiquetado de los alimentos. Así, las declaraciones que aparecen en dicha lista, que es establecida por la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) según los últimos avances científicos, son las únicas que pueden mostrarse a la hora de vender un alimento. En el caso de la sandía Fashion, son muchas las declaraciones que se muestran en la publicidad. Veamos qué hay de cierto en ellas...



Licopeno. 
El licopeno es un carotenoide que está presente en cantidades significativas en la sandía y el tomate y que les aporta su color rojo característico. ¿Qué propiedades saludables tiene? Veamos...

- Lo que dice la publicidad; "El licopeno es una sustancia con capacidad antioxidante, ideal en la prevención de enfermedades relacionadas con el cáncer y problemas cardiovasculares. El licopeno previene también la inflamación de próstata".

- Lo que dice la EFSA: No existe una relación causa-efecto entre el consumo de licopeno y la protección frente al daño oxidativo. Tampoco existe una relación causa-efecto entre el consumo de este carotenoide y la función cardiaca. Con respecto al resto de declaraciones, el panel de expertos de la EFSA considera que, teniendo en cuenta los estudios científicos existentes, no pueden extraerse conclusiones que permitan justificar esas alegaciones. En definitiva, no se permite ninguna de estas declaraciones saludables que hacen referencia al licopeno.


Citrulina.
La citrulina es un aminoácido que está ampliamente presente en la sandía (de ahí su nombre científico: Citrullus lanatus), aunque en la parte donde más abunda es en la corteza. Veamos qué hay de sus propiedades saludables...

- Lo que dice la publicidad: "La sandía es rica en citrulina, una sustancia que produce un relajamiento de los vasos capilares y que, al ser convertida por el metabolismo en un aminoácido llamado arginina produce efectos beneficiosos en el corazón, en el aparato circulatorio y en el sistema inmunitario".

- Lo que dice la EFSA: No existe una relación causa-efecto entre el consumo de arginina y los efectos beneficiosos sobre el corazón o el aparato circulatorio. Con respecto al sistema inmunitario, la EFSA concluye que el efecto que se alega es demasiado general y no específico, y no se refiere a ninguna declaración de propiedades saludables específica, de acuerdo a lo que se establece en la legislación.


Una vez que conocida la opinión científica de la EFSA acerca del licopeno y la citrulina, sorprende ver que la Fundación Española del Corazón avala las declaraciones que hace la marca Fashion sobre las propiedades saludables de estos compuestos. Aunque si nos fijamos en su web, parece que se hace publicidad descarada de ciertos productos alimenticios, y la sandía Fashion no es una excepción.





Potasio y magnesio.
- Lo que dice la publicidad: "El potasio y el magnesio son minerales necesarios para la transmisión y generación del impulso nervioso y de la actividad muscular". 

- Lo que dice la EFSA: El potasio y el magnesio contribuyen al funcionamiento normal del sistema nervioso y de los músculos, pero esto sólo puede declararse si dichos minerales están presentes en una cantidad de al menos el 15% de la CDR, algo que como ya hemos visto, no ocurre en el caso de la sandía (su contenido en potasio representa un 5% de la CDR, mientras que el contenido en magnesio representa un 2,6% de la CDR).


Betacaroteno.
- Lo que dice la publicidad: "El betacaroteno es antioxidante, ayuda a evitar el envejecimiento celular en la exposición al sol, ayuda a la buena salud de la visión y previene la aparición de ciertos cánceres". 

- Lo que dice la EFSA: La vitamina A y su precursor, el betacaroteno, contribuyen al mantenimiento de la piel y de la visión en condiciones normales. Lo que sucede es que, como ya hemos visto, esta declaración solamente puede mostrarse cuando estos compuestos se encuentran en el alimento en una cantidad significativa, algo que no ocurre en el caso de la sandía. Por otra parte, no existe una relación causa-efecto entre la ingesta de betacaroteno y la protección frente al daño oxidativo, del mismo modo que tampoco existe una relación causa-efecto entre la ingesta de betacaroteno y la protección de la piel frente al daño provocado por la exposición al sol. En lo que respecta a la la prevención de ciertos cánceres, primero habría que conocer a cuáles se refiere concretamente esa declaración, aunque en cualquier caso, la EFSA ni siquiera considera este aspecto. 






Para finalizar, en la publicidad de la sandía Fashion se menciona una retahíla de supuestas propiedades saludables, que obviamente no están aprobadas por la EFSA, y que pueden llegar a evocarnos los discursos de aquellos charlatanes del viejo oeste americano que aparecen en tantas películas: "(la sandía Fashion) es buena para dietas de adelgazamiento por su poder saciante y es muy recomendable en enfermos renales por sus propiedades diuréticas. Además, gracias a su elevado poder alcalinizante favorece la eliminación de ácidos perjudiciales para el organismo, calma la sed de los enfermos de fiebre, neutraliza los gases intestinales, mejora las anemias y, tomada a media mañana, se le reconocen propiedades depurativas. Incluso algunos estudios reconocen a la sandía propiedades afrodisíacas". En fin, todo un bálsamo de Fierabrás... No me voy a extender más sobre este tema. Sólo diré, para que no quede duda, que la tan cacareada dieta alcalina no tiene fundamento alguno, y que no existen evidencias científicas que permitan hablar de alimentos afrodisíacos.



Conclusiones

- La sandía sin semillas es un fruto triploide y estéril, que se obtiene a partir del cruzamiento de una planta de sandía diploide con otra tetraploide.

- Una de las marcas más conocidas de sandías sin semillas (aunque no la única, ni tampoco la primera) es la sandía Fashion. Las mayoría de las alegaciones saludables que muestra esta marca en su etiquetado y en su publicidad no están recogidas en la lista de declaraciones de propiedades saludables autorizadas por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA). Las alegaciones nutricionales aparentemente tampoco cumplen los requisitos establecidos por la legislación, ya que esta fruta no contiene cantidades significativas de las vitaminas y los minerales que se publicitan.


Fuentes

- Kihara, H. y Nishiyama, I. (1947). An application of sterility of autotriploid to the breeding of seedless watermelons. Seiken Ziho, 3(III), 5-15.



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